El gesto inconsciente
Mirando una película de ciencia ficción, o no tanto, digamos futurista, algo que se supone sucedía en nuestro planeta, pero con los grandes avances de la tecnología, me maravilló por el gesto inconsciente de sus autores y que es tan arraigado que parece parte inefable del ser humano macho. La película es YO ROBOT y no hablo del gesto del hombre de buscar un enemigo para enfrentar, sino que la culpable de desatar el caos, es una computadora. Sí, es así, no es un robot, es una computadora, que tiene una voz sensualmente femenina, para que no haya dudas, y el robot digamos bueno que ayuda al muchacho héroe, es por supuesto masculino, voz masculina y todos los gestos que los llevan a ser el compañero del muchacho. Conclusión, la parte femenina es la causante de todos los problemas, faltaba que le pusieran de nombre Eva, en vez de VIKI, pero ya la película no era futurista sería troglodita (primeros seres de otro planeta que colonizaron la tierra)
En la revista Nueva del 6 de marzo, aparece un artículo de Mariano Petrucci, donde comienza diciendo: El 8 de marzo se festeja el Día Internacional de la Mujer y viene bien la reflexión: ¿La liberación femenina simplificó o complicó la visa de las mujeres? A nadie realmente cuerdo del sector masculino que haga una nota refiriéndose a los nuevos hombres que ya no sólo comparten entre sus pares el trabajo, el deporte, el club, el bar y el cabaret como antaño, sino que se integran con sus hijos en sus preocupaciones, sus estudios, comparten salidas a un recital o para ver un deporte, que aprendieron a cocinar, más allá de la parrilla de los domingos, que intentan la empatía ante los problemas de la esposa, la hermana o una amiga, algo impensado años atrás, tiene un trasfondo de complicación. Los hombres que en muchos casos hacen todo eso, se los ve superadores, incluso a aquellos que torpemente lo intentan. Entonces porqué la pregunta en el caso de las mujeres. Conclusión, el gesto inconsciente nos desborda.
Al otro día leo en el diario muere la mujer quemada por su esposo, una embarazada es salvada de su marido que la roció con nafta, entonces ya la pregunta de Mariano me parece de corto alcance intelectual. Todavía se sigue creyendo en este país, en otros está por ley, que la mujer es posesión del hombre y dispone de ella. En Argentina no hay lapidación, no hay condena a muerte por adulterio femenino, ni condena para la viuda que no se esconde entre cuatro paredes, o ablación de órganos sexuales para que no se le ocurra gozar a la mujer, pero tenemos miles de casos en donde el asesinato, la golpiza feroz y el despojo material como símbolo de venganza, ante la osadía de no ser la hacienda destinada al señor, es vista cómo y bueno… que se yo…cosas de parejas… Conclusión: el gesto inconsciente nos determina a ser compasivos con el que utilizó los más sádicos recursos para tener razón o posesión. Porque algo o alguien nos dice que la culpa es de la parte femenina.
Entonces ¿Es válida la reflexión de Marianito? Habrá querido decir ¿Usted prefiere trabajar más y ser libre de encontrar y vivir con otras personas libres, o ser la pertenencia de alguien y vivir bajo sus exclusivas consignas? Creo que este muchacho, y muchos de nosotros debemos leer y releer, el pasaje del Quijote de la Mancha, capítulo XIV, donde Marcela argumenta, un discurso de actualidad. Para muestra basta un botón, dice ¿Por qué queréis que rinda mi voluntad por fuerza, obligada no más de que decís que me queréis bien?